Lo primero que se me ocurrió al pensar en un acolchado para la cuna es que debía ser precisamente muy acolchado. No como esos típicos que venden con juego de cubrecamitas y sábanas porque están apenas rellenos de napa y si el bebé gira rápido de todos modos azotará su cabecita contra las barandas de la cuna pues casi ni protegen. Son más bien de adorno.
Lo segundo que pensé es que debía ser entretenido y didáctico para que cuando el bebé despierte por la mañana o de su siesta se encuentre lleno de colorido y entretención y no se asute.


Así que nada de napa, busqué una espuma bien gruesa y decidí forrarla en polar para que además sea abrigadito y me dispuse a llenarla de colores y cosas divertidas.
Las flores tiene papel celofán dentro de sus pétalos para que suenen cuando la Palomi las toque, lo mismo la cuncuna y las alas de la mariposa.
Además colgué argollas de colores y bichitos con cascabeles.

En el respaldo hay también una flor con un espejo en el centro así que cuando la señorita se despierta se mira, se sonríe y se habla.
Es una ayuda extra pues así no despierta de inmediato a mamá y papá y se queda un buen rato jugando en su cuna con su acolchadito entretenido.
Para amarrar estos acolchaditos a la cuna usé cintas de raso gruesas de un color fuerte.

3 comentarios:

titicandia dijo...

Se ve muy hermoso y como nos cuentas además didáctico, seguro esa nena estará muy feliz.
Cariños,
Titi

Tricia dijo...

te quedó precioso!

Sabina Atalaski dijo...

Ki, llegué de casualidad hasta acá... qué lindas las cosas que estás haciendo, me encantaron.

Un abrazo apretado