Hace algunos años atrás se me ocurrió que podía tener un pesebre distinto, algo único y con la satisfacción de hacerlo con las propias manos.
Quería algo sencillo y que pudiera hacer con todos esos materiales reciclados que tanto abundan en mi taller.
Entonces se me ocurrió:
Unos conos de cartón
Telas de todos los tipos y colores
Miles de pequeños deshechos de abalorios, aros en desuso, broches, botones, cadenas,
lanas y pieles para el pelo
y cuanto hallara que pudiera serme útil.
He hecho pesebres grandes, digamos de unos 45 cms cada muñeco y pesebres pequeños, de unos 8 cms.
Corto los 12 conos correspondientes a los 8 personajes y los forro con las telas de acuerdo a sus roles.
María, José y los pastores los visto con tonos crudos y telas naturales , arpilleras o algodón.
Los Magos y el ángel lucen telas brillantes y de colores o diseños maravillosos.
Los brazos los corto en algodón y los relleno, luego les pongo las mangas de la misma tela del cuerpo.
Las cabezas son de soft.
Los pelos con lanas, pieles o pelo de muñeca
María, José y los pastores llevan mantos en la cabeza
Los Reyes turbantes adornados con brillantitos, perlas o pequeños diamantes...
Todo pegado con silicona caliente.
Como buenos Reyes no deben ir sin sus capas y coronas y por supuesto...los regalos al niño Dios.
(nadie notará que el oro es un adorno del árbol de navidad, que el incienzo son 3 aros pegados o que la mirra viene en un pequeño saquito de arpillera)
Los pastores llevan encima de sus túnicas unos largos chalecos sin mangas en lindos tonos y un palito en cada mano.
María y José en su sencillez contemplan al que ha nacido.
Para agregar más efectos puse pajita en el piso y una tela azul con estrellas para el fondo de la escena.
Este pesebre está en mi casa.
Este otro está en casa de mi hermana Glo...
Y este otro viajó de Santiago a Quilpué, de Quilpué a Barcelona y de Barcelona a Munich a los brazoos de mi muy querida amiga Pancha.























Inspirada en las bellas creaciones de Tilda es que me dispuse un día a recoger todos aquellos pedacitos de tela que me sobraron de las muchas cositas que le hice a mi Palomita y los fui uniendo unos con otros hasta que le di forma a la nueva cortina para mi taller.




















